Joana

04/10/2026

La palabra amistad adquiere su sentido más profundo cuando lleva el nombre y el rostro de alguien que nos acompaña. Ella es para mí esa presencia: mi brazo derecho en el trabajo, una mujer cuya generosidad se vuelve tiempo, esfuerzo y ayuda concreta.

Decimos «dar la mano» y «poner el hombro» porque el afecto también necesita un cuerpo para hacerse obra. Ella sabe estar, reconocer dónde hace falta su apoyo y trabajar para que otros puedan seguir adelante.

Esta fotografía guarda un instante suyo. Mi gratitud guarda tantos: los del trabajo compartido, los de su respaldo y los de esa amistad que hace más llevadero el camino y más firme nuestro colectivo.