Daniel, Mary, al fondo Manu y a la derecha Oscar.

02/06/2026

Sobre Avenida Tláhuac, bajo la estructura elevada y entre el ruido de la ciudad, un grupo de pintores provenientes de Chalco, Estado de México, trabaja en Iztapalapa dando mantenimiento y color al espacio público. Su labor, muchas veces invisible para quienes pasan con prisa, forma parte de esa mejora cotidiana que sostiene a la ciudad: brocha, escalera, esfuerzo y jornada bajo el sol.

Ellos no solo pintan columnas; también dejan huella en el paisaje urbano. Desde la periferia al corazón de la capital, su trabajo recuerda que la ciudad se construye todos los días con manos trabajadoras, aunque casi nunca salgan en la postal bonita —porque claro, la ciudad “mejora sola”, según algunos distraídos.

Faltó Bety, pero ella estaba pintando más al fondo