Jessy & Dan
27/12/2025
Periférico no perdona, pero tampoco pregunta. Ahí van Daniel y Jessy, sin prisa y sin permiso, montados en sus potros de dos ruedas: una Benotto que conoce el asfalto desde antes del amanecer y una Orbea que corta el aire como si supiera a dónde va. No es carrera, es rodada; no es huida, es insistencia.
A la altura de Cuemanco, el concreto se vuelve testigo. El parque respira a un costado y la ciudad gruñe al otro. Entre ambos, ellos avanzan: pedalear como quien piensa, pensar como quien se mueve. El casco ajustado, la mirada al frente, el cuerpo entendiendo que aquí la libertad no es promesa sino práctica.
Así se cruza la ciudad: sin héroes ni discursos, con sudor y ritmo. Tibón diría que la calle también educa, que la bici ordena el caos, que rodar juntos es una forma discreta de decir “aquí estamos”. Y siguen, porque en esta ciudad el camino no se explica: se pedalea.