Chistosito, un payaso… bien payaso !
16/12/2025
Hay oficios que no se heredan,
se eligen con el cuerpo.
Ser payaso es aprender a entrar en la vida de otros sin hacer ruido,
con una sonrisa que no invade
y una risa que no exige permiso.
Es saber que el gesto sencillo —una mirada, una torpeza fingida, un silencio oportuno—
puede abrir un respiro en medio del día.
El payaso domina una maestría discreta:
leer el ánimo ajeno,
medir el tiempo exacto del chiste,
entender que la alegría también se trabaja
y que hacer sentir bien a alguien
es una forma profunda de responsabilidad.
Detrás del maquillaje hay atención,
hay escucha,
hay una ética del cuidado.
Porque provocar risa no es distraer,
es acompañar.
Y en esa tarea humilde y luminosa,
el payaso ejerce una fortuna rara:
recordarnos, aunque sea por un instante,
que la vida también sabe sonreír.