Entre colores y silencio

26/06/2026

La cerámica descansa como si el tiempo hubiera decidido sentarse un momento. Los colores, intensos y tercos, resisten la penumbra de la cocina mientras las hojas caídas recuerdan que incluso la belleza se cansa. Todo parece inmóvil, pero cada objeto guarda una historia: manos que pintaron flores, mesas compartidas y tardes que se quedaron a vivir en los rincones. Los hogares hacen eso. Acumulan recuerdos con la misma paciencia con la que el polvo se posa sobre las cosas.

Porque al final, hasta las vasijas más brillantes terminan conversando con la sombra. Y la sombra, que nunca paga alquiler, siempre se queda un rato más.